La superficie de Ágata Verde está compuesta por secciones de geodas naturales cuidadosamente seleccionadas, dispuestas y ensambladas una a una.
Cuando se retroilumina, la piedra ágata revela uan superficie totalmente diferente. Sus zonas translúcidas permiten que la luz atraviese cada una de las geodas, resaltando las bandas naturales, sus interiores cristalinos y las sutiles variaciones de color. La luz transforma la superficie, sacando a relucir detalles que permanecen casi ocultos.
El Ágata Verde, está diseñado para convertirse en el punto focal de un espacio. Un lugar donde cientos de fragmentos de ágata natural se unen para crear una composición única.

